Salvadoreños recuerdan a sus difuntos

Muchos países latinoamericanos recuerdan a sus difuntos el 2 de noviembre. En El Salvador los camposantos también florecen y se convierten en un escenario de reencuentros y alegría.
EL PAÍS   1 de noviembre de 2012
Marielos Ramírez
 


Foto archivo.
La fecha está declarada como asueto nacional, y los católicos aprovechan para visitar los cementerios y pasar el día recordando a sus seres queridos.
El Día de los difuntos es toda una fiesta, llena de colores y alegres decoraciones. Miles de salvadoreños esperan con alegría esta festividad que busca honrar y recordar a los seres queridos.

La venta de flores naturales y artificiales, y coronas elaboradas con ciprés están a la orden del día. Desde la tumba más pequeña, hasta el sepulcro más suntuoso son adornados por infinidad de arreglos de diferentes tamaños, colores y texturas.

Cada dos de noviembre la familia se reúne alrededor de la tumba de su ser amado y la adorna con coloridos detalles, además es la oportunidad perfecta para convivir juntos, mientras se cuentan anécdotas y hermosos recuerdos de los que ya partieron a encontrarse con el Creador. Otros prefieren montar conciertos o llevarle música con mariachi, a sus seres amados que ya no están. Afuera de los cementerios también se comercializa comida típica salvadoreña, uno de los platillos más populares son las hojuelas con miel, que son disfrutadas por las cientos de personas que se acercan a los camposantos a brindar un tributo a sus parientes o amigos ya fallecidos.

Muchos cementerios en El Salvador también guardan impresionantes historias de los antepasados, uno de ellos es el de Los Ilustres. Algunos aprovechan ese día para conocer más sobre los misterios que guardan muchos mausoleos.

Tradición Azteca

La celebración del Día de Difuntos tiene raíces precolombinas, especialmente se origina con el culto a la muerte de los Aztecas, los Mayas, Purepechas, Naguas y Totonacas, que por miles de años hicieron rituales dedicados a sus ancestros coincidiendo con estas fechas.

El festival que se convirtió en el Día de Muertos cayó en el noveno el mes del calendario solar azteca, cerca del inicio de agosto, y era celebrado durante un mes completo.

Las festividades eran presididas por el dios Mictecacihuatl, conocido como la "Dama de la muerte" (actualmente corresponde con "la Catrina"). Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos-

Cuando los conquistadores españoles llegaron a América en el siglo XV, en un intento de convertir a los nativos americanos al catolicismo movieron el festival a inicio de noviembre para que coincidieran con las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas.

Lo cierto es que esta tradición se celebra en muchos países de América Latina, y aunque tiene el mismo significado, cada región le da a un toque personal.

Foto archivo.
Las tumbas son renovadas y colmadas de flores naturales y de papel.