Gloria Rubio: Una salvadoreña que conquistó el paladar de los anglosajones

El amor por mantener, compartir y promover las tradiciones y la herencia ancestral de su querido El Salvador, llevó a Gloria Rubio a exportar a Estados Unidos la cultura gastronómica que nos caracteriza.
GENTE   2 de octubre de 2012
Marielos Ramírez
 


Foto archivo.
Hace 26 años, Gloria fundó el primero de 14 restaurantes de la exitosa cadena Gloria´s.
"Transmitir mi cocina, mi nostalgia", fue el motivo que empujó a Gloria Rubio a establecer en Estados Unidos, hace más de 20 años, su primer restaurante. A la fecha suman 14 Gloria´s Restaurants en diferentes Estados de esa nación norteamericana.

Originaria del municipio de El Sauce, departamento de La Unión, Gloria sabía que salir de su tierra natal en 1981, a causa del conflicto armado que se vivía en El Salvador, le imponía nuevos retos y muchas barreras que derribar.

Viajó a Houston, Texas, en donde distribuía su tiempo en dos jornadas laborales. El deseo de buscar "algo mejor" la llevó después a establecerse en Dallas.

Para ese entonces el amor ya había tocado a su puerta y junto a José Fuentes, un salvadoreño que al igual que ella vivía entre la esperanza de regresar al país y la añoranza de estar lejos de sus seres queridos, decidieron trabajar en una pupusería propiedad de la hermana mayor de Gloria.

Sin embargo, la idea de tener su propio negocio comenzó a ilusionar a esta salvadoreña, que muy pronto montó en un salón de baile una pequeña venta de tacos, pupusas y hamburguesas que vendía por las tardes ya que durante el día trabajaba en una "casa de millonarios".

"Ambos trabajos me dejaban un buen ingreso, con el cual pude ahorrar", cuenta con orgullo.

La oportunidad de su vida llegó cuando el arrendatario del lugar donde su hermana tenía la pupusería, cerró el negocio por diferentes problemas y le propuso a Gloria venderle a ella el local.

Veinticinco mil dólares era la cantidad que solicitaba. Una cifra que a Gloria le pareció imposible de pagar, ya que sus ahorros solo ascendía a cinco mil. Pero la generosidad y la comprensión de aquel hombre, le permitieron dar esa cantidad como "reenganche" y abonar $500 cada mes, hasta saldar la deuda.

Así fundó su primer Gloria´s Restaurant. A la fecha, agradece la confianza de ese hombre le dio, a pesar de que ella era muy joven, contaba con apenas 25 años de edad.

CARRERA CUESTA ARRIBA

Cuando comenzó Gloria no sabía cuál era el camino correcto para alcanzar el éxito, pero estaba segura de que no podía volver a su lindo El Salvador hasta alcanzar el "sueño americano".

Con una discreta sonrisa, cuenta que esa maravillosa historia que escuchó tantas veces sobre "tener una vida mejor", no se parecía nada a la realidad.

Las 16 horas y algunas veces muchas más, dedicadas al trabajo, parecían no ser suficientes para alcanzar la tan anhelada mejor vida.

Cuando nació su primera hija, se dio cuenta que tenía que luchar más que nunca para lograr una vida digna. Pero la situación de violencia en la ciudad en que vivía, la hicieron dudar muchas veces si su lugar estaba ahí.

"En constantes ocasiones fui asaltada con arma de fuego por mis propios compatriotas. La zona no era segura, vivían latinos y muchos ilegales", cuenta con una enorme tristeza.

DETERMINACIÓN Y CONFIANZA EN SI MISMA

Los deliciosos tamales, las pupusas, la yuca frita, la mariscada, entre otras delicias, ya eran los platillos favoritos de estadounidenses, latinos y hasta europeos, que se deleitaban con el sabor, la textura, los colores y el aroma de la gastronomía salvadoreña.

Gloria´s restaurant no solo hace honor a su nombre, sino al sentimiento de gloria que experimentan los comensales al probar sus delicias culinarias.

Por fortuna, cuenta Gloria, su obstinación, determinación y dedicación al trabajo le permitieron vencer los problemas cotidianos.

La salvadoreña recalca que empezar de cero no fue fácil, pero jamás se dio el lujo de descansar o de delegar tareas. "Yo preparaba la comida, cocinaba, era mesera, lavaba los platos. Tenía que atender 10 mesas y tomar la orden", explica.

Aquel entusiasmo de atender a sus primeros clientes de la mejor manera se complicó un poco. Nadie en el restaurante hablaba inglés.

Una barrera que pudo superar con papel y lápiz en mano. Los clientes escribían lo que deseaban, lo mismo al pedir la cuenta. Pero para agradecerle por su visita, doña Gloria los despedía con un "Thank you, very much".

Gracias a un artículo publicado en un importante periódico en Dallas, en donde aplaudían la labor y la excelente preparación de sus platillos, aquel pequeño restaurante de 10 mesas comenzó a hacerse pequeño.

La preferencia por sus platillos hizo crecer el número de clientes. Fue así que decidió comprar un espacio más grande, en una zona segura de Dallas, y darle un estilo diferente a su cadena de restaurantes.

Cuenta que su capital en ese entonces eran cinco tarjetas de crédito, de entre 500 y 700 dólares, los bancos no le otorgaban el crédito que necesitaba. El dinero plástico terminó siendo el capital para abrir su segundo local.

Ese nuevo éxito la llevó a abrir un tercero, en una zona mucho más prestigiosa y exclusiva. Fue otro triunfo para ella.

A LA CONQUISTA DE MÁS TRIUNFOS

Doña Gloria no deja de recordar la hermosa historia de una mujer: su madre, que le enseñó a trabajar sin descanso, que no le permitió jugar con muñecas, que jamás la dejó a ir a bailes y que le inculcó la responsabilidad y la dedicación hacia lo que se quiere.

"Cuando le preguntaba: ¿Mamá por qué no me dejas tener muñecas?, una piedra de moler te voy a comprar", recuerda que le decía su madre.

En su camino al éxito, no faltaron los problemas personales, como su divorcio, pero estos no le cortaron las alas para continuar con su proyecto de vida. "No importa si te caes 8, 9, 10 veces, lo importante es levantarte a la onceava vez y cada vez más fuerte", expresa.

La separación de su esposo fue el motivo perfecto para demostrarle a amigos y familiares que podía salir adelante sola. Y así lo hizo. Continuó abriendo restaurantes, cada uno con estilo y diseño diferente.

En la actualidad cuenta con 14 restaurantes, en ocho ciudades, posee 200 empleados que trabajan en turnos rotativos, entre meseros, contadores, abogados y demás personal administrativo.

Aunque no es una tarea fácil administrar sus negocios, para Gloria es posible gracias al equipo que conformó. Trabajadores competentes y comprometidos, en su mayoría latinos, y en especial salvadoreños.

"Mis empleados trabajan incansablemente a mi lado y se sienten orgullosos de nuestro logro y de ser parte importante de nuestro éxito. Yo me siento orgullosa de ellos, son como una familia para nosotros", cuenta.

A la pregunta que constantemente le hacen sus empleados de por qué llega siempre tan temprano al restaurante y a las sugerencias de que con tanto dinero que posee, debería estar viajando por Europa. Ella solo tiene una respuesta: "Mi mayor satisfacción es estar en mi negocio, divirtiéndome con mis empleados, trabajando y viendo que mis clientes estén felices", dice convencida.

Gloria supo enamorar a sus clientes, los buscó y ha sabido mantener esa preferencia. Ahora ese sueño continúan forjándolo sus hijas, la mayor Glenda en el área de comunicaciones, y Nancy como una experta chef.

Foto archivo.
Los platillos de Gloria cautivaron el paladar de los estadounidenses, quienes han popularizado la cocina salvadoreña tradicional.