FURESA, un santuario de vida

Para huir del bullicio de la ciudad, de la contaminación y del estrés constante, que mejor destino que aquél rodeado de frescos senderos, de un clima pasivo y de hermosos animales que enriquecen la fauna del planeta.
TURISMO   3 de agosto de 2012
Raquel Martínez
 


Foto Gerardo Grassi.
La pareja de hipopótamos Chato y Marina, son una de sus principales atracciones del parque.
Toma tu mochila y escápate del caos de la ciudad. Déjate absorber por un santuario que ha atrapado, en sus 220 manzanas de terreno, un poco de la grandiosidad que esconde la fauna de la Tierra.

Se trata de la Fundación Refugio Salvaje, FURESA, ubicada en Jayaque, La Libertad, un lugar que alberga a más de 60 animales entre leones blancos, tigres de bengala, hipopótamos, leones africanos, guaras, jaguares, zorros, tapires, micoleones y monos arañas, entre muchos más.

La misión de FURESA es rescatar y cuidar a especies en peligro de extinción, ofreciéndoles un programa de nutrición balanceado, atención médica y odontológica, y sobre todo, un ambiente similar al de su hábitat natural.

El recorrido es una aventura, pues mientras caminas por frescos senderos y calles empedradas, un guía te va presentando a cada una de estas especies.

No debes asustarte por los rugidos de Luna y Tembo, los leones blancos, o por el bramido de Chato y Marina, la pareja de hipopótamos, tampoco tienes que dejarte intimidar por la fuerte mirada de Lucky y Lola, los jaguares, ni del resto de animales que embellecen todo el zoológico.

Cada uno cuenta con su propio espacio, el cual es bastante amplio para que puedan permanecer tranquilos. Ahí esperan pacientes ser admirados por los turistas y algunos hasta posan al ver los constantes flashes de las cámaras.

¡Todas unas estrellas!

ATRAPADOS POR LA TRANQUILIDAD

En todo el lugar reina una ambiente de silencio y paz, éste solo se interrumpe con el canto de los pájaros o de los bramidos y rugidos de algunos animales, ya sea porque se comunican entre sí o porque están apresurando a sus cuidadores para que se den prisa con sus ansiados alimentos.

Su dieta está formada por frutas, plantas, verduras o carne. Los felinos, de acuerdo a su estatura y peso ingieren entre 5 y 20 libras de carne diarias.

El recorrido completo tarda una hora y media, y la mejor parte del día para ver a los animales como leones, pumas, tigres y jaguares es por la tarde, ya que durante la mañana pasan escondidos en sus cuevas, durmiendo o descansando después de una larga noche de desvelo.

DIVERSIÓN AL EXTREMO

Recorrer el zoológico solo es la primera parte de la aventura, pues para aquellos que quieren más adrenalina, FURESA ofrece canopy.

Son 16 líneas que permiten experimentar una descarga impresionante de energía, con longitudes de hasta 700 metros. Hay tramos familiares donde pueden lanzarse niños desde los 6 años.

No tienes que ser un experto para aventurarte por los cables, ya que en cada tramo hay guías que te acompañan y te instruyen. Si tienes miedo de lanzarte tú solo, puedes optar por hacerlo junto a uno de ellos.

La entrada general al parque es de $10 para los salvadoreños y $20 para los extranjeros, pero si desean practicar la tirolesa los precios ascienden a $25 para salvadoreños, $35 para centroamericanos y $55 para otros extranjeros. Los fondos recaudados son destinados, en su totalidad, al cuidado de los animales y al mantenimiento de las instalaciones.

FURESA está abierto de miércoles a domingo, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. pero la taquilla se cierra a las 3:00 p.m. ya que, como te mencionamos, recorrerlo todo toma un tiempo de alrededor de hora y media.

Los martes son destinados a aquellas personas y grupos de escasos recursos que no pueden pagar la tarifa de ingreso, los interesados solo deben comunicarse al teléfono 2347-9300, donde les explicarán el proceso a seguir para hacer llegar su solicitud.

CÓMO LLEGAR

FURESA está ubicado en el kilómetro 36.5 Carretera a Jayaque, cantón las Graditas, Jayaque, La Libertad. Si viajas en bus tienes que tomar la ruta 105 que va hacia Jayaque.

Foto Gerardo Grassi.
No te pierdas de admirar a los hermosos tucanes.