Monumentos y plazas, testigos históricos

Son edificaciones que han sobrevivido en el tiempo. Cada estatua relata la historia del país en sus diferentes etapas.
BICENTENARIO   28 de junio de 2011
Marielos Ramírez
 


Foto Miguel Villalta
El hombre desnudo del Monumento a la Revolución representa al pueblo liberado de ataduras y sus autores fueron los esposos Violeta y Claudio Cevallos, este último de origen mexicano.
En la capital salvadoreña se encuentran diversos monumentos con un gran valor histórico porque narran sucesos y acontecimientos que marcaron la historia de este país.

Miles de salvadoreños también recorren algunas plazas públicas y al circular por el lugar de reojo ven las estatuas que están como guardianes de aquella fortaleza, pero que son un testimonio del origen de su construcción.

Carretera Al aeropuerto de Comalapa, antes de llegar a la zona Franca de San Marcos, se encuentra el Monumento a la Paz, develado en 1994 como un símbolo para recibir a los países que participarían en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

No obstante, el significado de esta imagen trasciende porque las manos del Cristo de la Paz simbolizan la conciliación de la derecha y de la izquierda política del país.

Fue diseñada y montada en honor a los Acuerdos de Paz por el escultor Rubén Martínez y elaborada con casquillos de balas, latón y bronce fundido.

Durante el período de la firma de la paz en El Salvador, en 1992, de igual forma fue inaugurado el monumento a la Constitución Salvadoreña. También fue esculpido por el destacado escultor salvadoreño Rubén Martínez.

Mientras que en el corazón de la ciudad capital está una de las plazas más representativas del centro histórico. En medio está una estatua que fue edificada en honor al presidente Gerardo Barrios.

La plaza Barrios fue develada en 1909 y creada por Francisco Durini. Tal estructura está colocada sobre un pedestal de granito que muestra escenas de batallas y el Escudo de El Salvador.

Hoy se ha convertido en un punto de referencia para realizar exposiciones de interés público y concentraciones políticas, además en las fiestas patronales de San Salvador, el 5 y 6 de agosto, es el lugar de encuentro de miles de feligreses que presencian la "bajada" del Divino Salvador del Mundo.

Al oriente de esta plaza se encuentra otra que se consagra como un icono nacional de suma importancia. La Plaza Libertad tiene más de 400 años de historia y continúa recordándole a los salvadoreños que transitan por la zona cómo era el San Salvador de antaño.

En 1911, en esta misma plaza se erigió el Monumento a los Próceres en conmemoración al centenario del primer grito de la Independencia centroamericana del 5 de noviembre de 1811.

Foto Miguel Villalta
Es el más antiguo de los monumentos capitalinos.
ANTIGUOS MONUMENTOS

Fue inaugurado el 15 de marzo de 1882 en honor al héroe de la Patria centroamericana, el general Francisco Morazán, nacido en Honduras en 1972 y quien peleó por la unificación de los países centroamericanos.

La figura del general ha vigilado al Teatro Nacional por muchos años. Si la visitas sabrás que bajo esta estatua permanecen sentadas las representaciones de las cinco Repúblicas de Centroamérica y los altorrelieves de sus hazañas militares.

En la recién remodelada Plaza de las Américas, en la Alameda Roosvelt, está el santo patrono de los capitalinos. El Divino Salvador del Mundo, otro de los monumentos más representativos no sólo en la capital, sino en todo el país.

La estatua fue obsequiada por la familia del doctor Manuel Enrique Araujo, quien fue presidente de la República del 1 de marzo de 1911 al 8 de febrero de 1913. Mientras que el monumento fue develado el 26 de noviembre de 1942 por celebrarse el Primer Congreso Eucarístico Nacional en San Salvador.

El Salvador del Mundo fue símbolo de la gallardía del pueblo salvadoreño ante el terremoto del 10 de octubre 1986, que destruyó la ciudad capital. La imagen se partió en varios pedazos y la restauración significó la recuperación de la ciudad.

Y en una de las mejores zonas de San Salvador fue construido en 1955, en el período presidencial del coronel Óscar Osorio, 1950-1956, el Monumento a la Revolución.

En la colonia San Benito fue develada esta estructura para conmemorar el movimiento revolucionario del 14 de diciembre de 1948 cuando se derrotó al general Salvador Castaneda Castro y culminó con la Constitución Política de 1950.

El monumento es conocido por la población como "el Chulón" y se encuentra cerca del Museo de Arte Moderno (Marte), del Teatro Presidente, de hoteles y de la Zona Rosa, un popular centro de la vida nocturna capitalina.