El maestro cumbiarengue

130 producciones discográficas, 60 giras, reconocimientos nacionales y extranjeros son el patrimonio musical de Jhosse Lora.
BICENTENARIO   19 de mayo de 2011
Angélica Santos
 


Maritza Santos
En 1988 comenzó su carrera como Jhosse Lora
El tilinte, el peche, moviendo el atol de elote, las pupusas y Cojute, Cojute son sin lugar a dudas los éxitos musicales que han puesto a bailar los salvadoreños aquí y en cualquier parte del mundo.

La jocosidad de las melodías, el ritmo y las letras que en su mayoría hacen referencia a las costumbres y tradiciones de la tierra cuzcatleca, aunque de una manera simple pero muy pegajosa han consagrado a su compositor: José Aguiñada como el embajador y maestro del "cumbiarengue".

Sus dotes artísticos se remontan a la infancia de este tímido cantautor. El escenario fue la escuela Federico González, del municipio de San Sebastián, departamento de San Vicente.

Aquí formó parte de la banda de paz y se sumó al grupo de los redoblantes. La experiencia cautivadora lo llevó a explorar otros instrumentos y con la ayuda de su padre comenzó a tocar la guitarra de forma empírica.

Poco tiempo después le dio vida a un conjunto familiar llamado "Oro Negro", donde junto a sus hermanos y primos inició su carrera musical. Y aunque la aventura musical duró apenas año y medio no apagó la chispa de Jhosse.

Foto Maritza Santos
El artista ha llevado su música a diversos países.
DE ESPÍRITU LIBRE

El "veneno", como suele llamar a su pasión por la música, lo atrapó y a finales de 1975 pasó a formar parte de la famosa agrupación Espíritu Libre.

A partir de entonces, José Arcadio y Arturo Molina, su mentor en guitarra profesional, formaron el grupo junto a su Hermano Luis Felipe.

El bajo y la guitarra en manos de Jhosse comenzaron a sonar en los escenarios donde también afloró el talento de compositor.

Uno de sus muchos éxitos fue la emblemática canción de las pupusas.

Poco a poco las letras de las canciones de Espíritu libre tenían nombre y apellido, pero fue hasta finales de 1988 que tomó la decisión de aventurarse en el mundo de la farándula por cuenta propia, después de compartir doce años con esta agrupación.

La experiencia acumulada lo impulsó a alzar vuelo y a explorar nuevos horizontes dentro y fuera de El Salvador.

Al principio era José y su grupo Lora, nombre que aún no lo convencía, pero su música generó un "boom" entre sus admiradores que lo venían siguiendo años atrás.

El primer año de formación logró hacer varias giras a los Estados Unidos donde los connacionales lo recibieron con aplausos. Luego se sumaron otros contratos hacia Canadá, toda Centro América y Australia.

Sin que el nombre le quitara el sueño comenzó a cosechar más éxitos y es que el ritmo entró con todo.

"Con Lora me siento libre, soy otro en el escenario y bailo con mi público al ritmo cumbiarenge, es decir mitad cumbia y mitad merenge", afirma entre risas.

Con la música él trata de rescatar las costumbres y tradiciones de nuestro pueblo.

Esa es la razón de ser de "Cojute, Cojute", tierra de salchichas, longanizas, chorizos y más.., el atol de elote, la fiesta de mi pueblo y muchas otras melodías.

En ese ir y venir de una gira a otra, Jhose decidió que ya era hora de buscar otro nombre y junto a su esposa hicieron un juego de palabras dándole vida a Jhosse y su grupo Lora.

Aunque sus fanáticos lo acortaron solo como "Jhose Lora", el cual lleva desde los años noventa.

Hoy con 38 años de carrera artística, Jhose asegura que ha sido afortunado y que los tropiezos, la crítica y las diversas circunstancias de la vida son la sal que sazona su existencia y la de su familia, conformada por Livi, Wendy, Eny y Jhosse, quien ha seguido sus pasos.

"El apoyo de mi esposa y de mi familia son los ingredientes perfectos para continuar el camino y aunque he parado de cantar, Jhosse sigue impulsando otros proyectos como 'Picante y sabroso', que tiene un año ser transmitido en el país y en los Estados Unidos y que busca promocionar el turismo nacional y centroamericano... Tengo un espacio radial y dentro de poco saco el 'Atol de elote' y muchos otros éxitos que sonarán bajo en género duranguense", sostiene.

EN LA TELE

A pesar de tener una apariencia seria, tras bambalinas Jhosse rememora que su espíritu inquieto lo llevó a escribir canciones para otras agrupaciones musicales, aparte de compartir el escenario con ellos.

"No podía pasar una mosca en frente porque enseguida le hacía una canción", sostiene mientras deja ir una carcajada.

Muchos de sus 130 producciones son de su puño y letra. Algunas son vivenciales, como la del Peche, que narra la vida de su padre resumida en cuatro minutos, mientras en que otras trata de conservar la identidad salvadoreña.

Cada una de ellas ha marcado su vida y lo ha llevado a nuevos proyectos como producir la película "Nacidos para triunfar", que figuró en la lista de las 10 películas más taquillera de los años 90-95, según una publicación de un rotativo nacional, donde ocupó la posición siete.

"Fue una invitación que recibí de una admiradora que vive en los Estados Unidos y una productora mexicana me buscó para que actuara, y aunque no era un Brat Pitt o un Silvestre Stallone asumí el reto y ya en el macho pues hay que jinetearlo", refiere.

También está de conductor en el programa "Picante y sabroso" y

a partir de este año tiene un turno de dos horas (9:00-11:00 a.m.) en la radio "Qué Buena". Aquí desarrolla diferentes temáticas del quehacer artístico nacional y aún tiene más planes por revelar, pero todo a su tiempo.

Para este compositor, "el veneno de la música" no se detiene, su tenacidad es imparable y según sus palabras: Espera superar los 50 años bailando el "Atol de elote".

Mientras llega el momento, Jhosse divide su tiempo como productor independiente, cantautor, mentor de su hijo Jhosse y su orquesta "La Salvadoreñísima", sin faltar la comunicación con sus cuatro mil seguidores de Facebook. Así que hay cumbiarengue para rato.