El Salvador exporta a 15 nuevos destinos

Contra viento y marea y a costa de su propio esfuerzo, muchas empresas lograron abrirse camino y exportar en 2010 a 15 nuevos destinos en todo el mundo.
EL PAÍS   16 de mayo de 2011
ES Magazine
Lunes 16 de mayo de 2011


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Hay una gran variedad de productos que ya se exportan a más de cincuenta países.
Según datos del Ministerio de Economía, El Salvador ha enviado productos a Islas de Cocos, en Costa Rica, Guayana, República Árabe Unida en Siria, Malí, Camerún, Namibia, Mozambique, Letonia-Latvia, Uzbekistán, Islas Vírgenes Británicas, Togo, Lituania, Qatar, Mascate y Omán y zonas tan remotas como las Isla de Bahrein.

La Corporación de Exportadores, Coexport, agrega otros destinos como la República Popular de Bangladesh, Polonia, Thailandia, Marruecos y Noruega.

Pero además, el país ya conquistó a dos nuevos destinos en 2011: Estonia y Turkmenistán.

Los productos exportados van desde preparaciones de pescados, papel higiénico y productos textiles y de confección. También se han enviado desperdicios de cartón y aluminio, medicamentos para uso veterinario, calcomanías, café y plantas ornamentales entre otros. Las cantidades y lo que esto representa en dinero son mínimas en comparación a los productos que ya tienen un mercado asegurado en Estados Unidos y Centroamérica.

En total se exportaron $88,153 a 15 nuevos destinos, según datos del Banco Central de Reserva.

Sin embargo, el sólo hecho de llegar a un nuevo mercado es un mérito para un mundo tan globalizado y con tanta competencia.

Con esfuerzo propio

"Exportar a esos países no es fácil", dice Silvia Cuéllar, directora ejecutiva de Coexport.

Competir con empresas que tienen mejores condiciones que las salvadoreñas y una mayor facilidad para enviar sus productos los hace menos atractivos.

No hay incentivos, tampoco promoción en ferias y encuentros empresariales, al menos no como antes. Según Cuéllar, las empresas resienten que oficinas de promoción gubernamental como Exporta no tengan un plan definido para buscar nuevos destinos y no esté promoviendo masivamente las ferias de exportación que se hacían en años anteriores.

Incluso el Ministerio de Economía reconoce que uno de los factores determinantes para llegar a estos nuevos mercados fue el esfuerzo de las empresas para identificar la aceptación de sus productos. El apoyo gubernamental ha sido nulo, dice Cuéllar.

"Se ha logrado llegar a estos países únicamente por el esfuerzo de las propias empresas", dice.

Muchas compañías se han valido de los contactos que ya tienen con otras empresas que los conectan con otros y así, logran colocar sus productos. Ven qué es lo que necesitan y tratan de enviarlo a pesar de las dificultades.

Generalmente son Estados Unidos y los países de Centroamérica las zonas a las que más se envían todos los productos salvadoreños.

El Tratado de Libre Comercio y el fácil acceso por la costa pacífica facilita las exportaciones.

Pero nuevos mercados, y sobre todo aquellos lejanos, son de difícil acceso y de elevados costos. Por tener sólo un puerto en funcionamiento y una sola costa, los gastos por envío aumenta.

Las empresas tiene que pagar a otros puertos para que envíen los productos vía marítima. Muchos son exportados vía aérea, pero los costos se elevan aún más por que las cantidades son pequeñas.

Las autoridades afinan un acuerdo de asociación con la Unión Europea que podría abrirles camino a países a los que todavía no se llega.

Pero los incentivos son tan pocos que las empresas van probando poco a poco y no se arriesgan a entrar de lleno a los mercados internacionales.

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También se exportan plantas ornamentales.
POCOS INCENTIVOS

En febrero pasado el Ministerio de Economía pidió a la Asamblea que retirara un incentivo del 6 % que se daba a las empresas exportadoras porque, según la Organización Mundial del Comercio, era un subsidio que no era permitido en materia comercial.

El incentivo se eliminó a cambio de que se establecieran otros mecanismos que les dieran mayor facilidad a los empresarios. Pero hasta la fecha, los exportadores no están viendo resultados concretos y luchan contra la marea. "Allá afuera hay mucha competencia", asegura Cuéllar.

Carmen Aida de Meardi, gerente de asuntos corporativos de la empresa SigmaQ, dice que era ese 6 % el que les alentaba a exportar y buscar nuevos mercados.

"Lo que nos ayudaba era ese 6 %. Ahora tenemos que hacerlo por esfuerzo propio", dijo.

El Ministerio de Economía dice que la Estrategia Integral de Fomento a la Producción, que sustituye el 6% de incentivo, se han puesto como meta exportar a 75 destinos de más de $500 mil anuales para 2024, lo cual implicaría un aumento sustancial en las exportaciones. Los exportadores dudan que esa meta se logre si sus condiciones no varían.

En la Asamblea Legislativa han pedido cuotas diferenciadas para la energía eléctrica, menos burocracia en las aduanas y una ágil devolución del IVA, que podría representarles una mayor liquidez en sus empresas.

Sin embargo, los incentivos caminan a paso lento. A cambio del 6 % se creó la Ley de fomento a la producción, un nuevo Centro de Importaciones y Exportaciones (Ciex) que agilizaría los trámites de exportación y la Ley de reintegro a los derechos arancelarios a la importación, conocida como "drawback puro".

Mientras otros países arrasan con sus productos cada año y en decenas de países, las empresas salvadoreñas entran tímidamente a nuevos mercados poco a poco.