Postres dulces de la Cuaresma

En estas vacaciones de Semana Santa no dejes de endulzarte el paladar con platillos como los jocotes o los mangos en miel.
GASTRONOMÍA   18 de abril de 2011
Nancy Pérez
 


Foto Archivo
Los jocotes en miel son un platillo que ya es tradición en Semana Santa.
En esta temporada muchas familias salvadoreñas tienen la oportunidad de saborear platillos típicos propios de la Cuaresma.

Saborear aquellos hechos con frutas del verano como los mangos maduros o los crujientes jocotes combinados con canela y atado de dulce es una costumbre muy nuestra.

Y aunque hay jocotes de azucarón, pitarrillo, guaturco, barón rojo y carrasca, el jocote turco es el ideal para colocarle miel.

Pese a que la cosecha de este fruto inicia en febrero, los salvadoreños lo disfrutan y encuentran en el mercado hasta en mayo.

Saborearlos maduros es lo más indicado, ya que contienen mucho más jugo y resultan más suaves al paladar.

Para las nutricionistas, los jocotes son rica fuente de vitamina A y C, así como de fibra, que ayuda a una mejor digestión.

Se dice que su principal componente es el agua, además de ser buen aporte de calcio, fósforo, hierro, ácido ascórbico, entre otros.

La buena condición del fruto se refleja en su textura firme y sólida, aunque si lo deseas en miel es mejor que estén sazones, carnosos y ácidos.

Qué te parece si aprovechas la temporada y elaboras esta rica receta. Sorprende a todos en casa con este postre muy salvadoreño.

JOCOTES EN MIEL

Ingredientes:

* 50 jocotes sazones.

* 2 atados de dulce blanco.

* 2 libras de azúcar.

* Concentrado de vainilla al gusto.

* Rajas de canela al gusto.

Procedimiento

Lava bien los jocotes y con un cuchillo hazles algunos cortes superficiales. Pon al fuego una olla con dos litros de agua y cuando esté hirviendo apaga el fuego.

Luego agrega los jocotes y déjalos tapados durante cuatro minutos. Después retira los jocotes y bota el agua.

En una olla coloca tres tazas de agua fresca, el dulce de atado, la canela y la vainilla.

Una vez disuelto el atado de dulce agrega los jocotes y déjalos cocer por 40 minutos a fuego suave.

Si deseas la miel más dulce o con más consistencia ve agregando el azúcar poco a poco hasta conseguir el término de tu preferencia.

Foto Archivo
En El Salvador se puede encontrar mango de enero a mayo, la mejor época para comerlo maduro es justo durante la Cuaresma.
MANGOS EN MIEL

Este es otro de los frutos de la temporada que suele consumirse en miel. Es rico en vitaminas y minerales.

Su peculiar sabor, así como su aroma lo convierten en una de las frutas más consentidas de la cuaresma.

Los hay ciruela, cuma, de oro, piña, alcanfor, manila y mango rosa. Lo cierto es que el indio es el preferido por los salvadoreños y más aun cuando está maduro porque tiene un exquisito aroma.

Su mayor tesoro son sus vitaminas antioxidantes, así como su gran aporte en vitaminas A, C, E, B y enzimas digestivas.

Además es un fruto rico en potasio, magnesio, hierro, más si posee ese color amarillo intenso parecido al naranja.

Lo mejor de todo es que este fruto no solo se puede saborear en mieles, sino que también en pasteles, helados, mermeladas, entre otros.

Es conocido como "melocotón de los trópicos" y su sabor exótico y suculento lo hacen una verdadera delicia aromática con la que puedes preparar un delicioso platillo propio de estos días.

MANGOS EN DULCE

Ingredientes:

* 25 mangos indios sazones.

* 4 atados de dulce blanco.

* Concentrado de vainilla al gusto.

* Rajas de canela al gusto.

Procedimiento

Pela los mangos, lávalos y luego hazles algunos cortes sin llegar a tocar la semilla. Ponlos a hervir en agua y agrega el fruto para que suelten el ácido y se esponjen.

Déjalos de tres a cuatro minutos y retíralos del agua. Aparte prepara la miel. En una olla pon cuatro tazas de agua, los atados, la canela y la vainilla. Una vez disueltos los atados incorpora los mangos y déjalos cocer en miel a fuego bajo por unos 45 minutos o una hora. Retíralos del fuego y déjalos reposar. Aunque si deseas que la miel le quede más dulce puedes agregarle azúcar a tu gusto.