El Tunco, paraíso para el surf

Es considerado el mejor destino de playa para la práctica de este deporte. Sus olas alcanzan entre los dos y seis metros de altura.
TURISMO   15 de febrero de 2011
Thania Urías
 


Foto Archivo
En el lugar hay talleres que rentan y reparan tablas.
Cuando el sol despunta, finlandeses, estadounidenses, españoles, alemanes, canadienses y ciudadanos de al menos una veintena de países desfilan por la playa con sus tablas listas para desafiar las olas.

El Tunco, llamado así por una caprichosa roca en forma de este animal, recibe a los osados surfistas que buscan gozar al máximo de este paraíso en el que se quedan por semanas, haciendo vaivenes con las olas y aprendiendo todo lo que pueden de la cultura local.

Por eso, mientras se camina por la playa no es raro encontrar finlandeses o canadienses hablando español y jugando divertidos con los niños de la zona.

La fama internacional de El Tunco es tal que según los mismos surfistas en cualquier lugar del mundo donde se busque en internet: destinos turísticos en El Salvador, siempre aparecerá playa El Tunco como uno de más populares.

Su cercanía con la capital salvadoreña (se ubica a unos 30 minutos) y su variada oferta turística, desde hoteles de lujo hasta modestos hostales, lo convierten en el sitio favorito de muchos.

Hay al menos 20 hoteles entre económicos hasta otros con precios que superan los $100 por noche. También funcionan numerosos restaurantes con ofertas de comida nacional y extranjera y tiendas que comercializan trajes de baño y lo más indispensable para practicar el surf.

Foto René Estrada
Todo el año hay presencia de extranjeros.
UNA CIUDAD "SURFISTA"

El lugar —protegido con seguridad privada— ha concentrado ya una variedad de servicios y se ha transformado en una especie de "ciudad surfista", en la que los visitantes pueden encontrar todo lo que necesitan para pasársela al máximo.

Los lugareños —dedicados antes a la pesca o al comercio— se las han ingeniado para adaptar sus negocios a la demanda de surfistas internacionales.

Don Jorge Rivas, un comerciante local, es un ejemplo de esto. Hace unos tres años tenía una tienda de comestibles y hoy alquila y repara tablas de surf a un precio de $10 por día y ya está aprendiendo a hablar inglés y francés.

"Todo el año vienen turistas de muchas partes. Gracias a Dios no paran de llegar", dice entusiasmado este salvadoreño de piel tostada mientras hace planes para ampliar su negocio y aprovechar la demanda.

Demanda que ha permitido la proliferación de tiendas que venden toda clase de productos de playa y talleres donde se alquila, repara y se da mantenimiento a las tablas de surf.

Hay además escuelas para que cualquiera pueda tomar sus primeras lecciones en este deporte y hasta duchas improvisadas en las que por $0.25 el visitante se puede bañar y desprenderse de la arena negra propia de esta playa.

La zona está también rodeada de cafetines que a bajo costo venden bebidas alcohólicas y sin alcohol, alimentación y diversos servicios turísticos, sobre todo para los surfistas.

El mayor movimiento se da de jueves a domingo, días en que en la playa cobran vida fiestas con música en vivo, batucadas, fogatas y espectáculos con malabaristas.

La temporada con más afluencia es entre los meses de septiembre y marzo, aunque según los hoteleros todo el año hay presencia de extranjeros.

Turistas que han hecho del Tunco su pequeño paraíso donde hacer surf es la regla, pero también se logra un buen bronceado, se disfruta de una hermosa playa y de la más exquisita comida.

Llegar es fácil. Desde San Salvador toma la carretera al Puerto de La Libertad. La señalización de la zona te indicará el camino. Si vienes del oriente o del occidente sigue la carretera del Litoral, paralela a la costa.

COSTOS

Si vas a comer en el lugar hallarás platos de entre $5 a $20; si rentas una tabla el precio ronda los $10 por día; una lección de surf te costará unos $5 y los hoteles varían los precios. Un hostal modesto no supera los $10, pero también hay habitaciones de lujo de entre $80 y $100.